Notas sobre la expedición al puente natural

En el mes de Setiembre del 2006 Joel Rivera y su esposa Elvira con un grupo de nativos, realizaron una expedición por tierra al puente natural más grande del mundo. La caminata de más de 120 kilómetros ida y vuelta duró dos semanas y fue coronada por el éxito gracias a la experiencia de Joel que había realizado otra esforzada expedición el año 2003. En esta expedición se obtuvo excelentes imágenes, de las cuales sólo mostramos una pequeña muestra.

Sin embargo, el resultado más importante del viaje se obtuvo a través del contacto con una tribu de nativos que viven muy cerca del puente natural. Uno de los miembros de esta tribu llevó a la expedición a descubrir una gigantesca caverna en las inmediaciones que según Joel es mucho más grande que el túnel del puente natural. Desafortunadamente los fotógrafos con cámaras de aficionados no pudieron tomar buenas imágenes de la caverna por la gran oscuridad. Aquí nos limitamos a mostrar su existencia con propósitos informativos. Se sabe de la existencia de muchas cavernas más en la zona, lo que eleva aún más el potencial enorme de esta zona para el turismo en el futuro. Sin embargo, el turismo en esta zona debe ser bien planificado para aprovechar al máximo sus grandes atractivos, y al mismo tiempo preservar sus valores naturales, incluyendo el modo de vida de los nativos Asháninkas ubicados en la cuenca del río Cutivireni hasta muy cerca del puente natural.

Notes on the expedition to the natural bridge

In September 2006 Joel Rivera and his wife Elvira, together with a group of natives, carried out an expedition by land to the largest natural bridge in the world. The trek of more than 70 miles back and forth lasted two weeks and was a great success thanks to the experience of Joel who had carried out another highly difficult expedition in 2003. Excellent images were taken in this trip, of which we only show a small sample.

However, the most important result of the trip was obtained by the contact with an  isolated tribe of natives that live on a small plateau near the natural bridge. One of the tribesmen led Joel and the expedition members to the discovery of a enormous nearby cavern that according to Joel is much larger than the tunnel of the natural bridge. Unfortunately the amateur photographers and cameras were unable to take good pictures of the cavern due to the pitch darkness. Here we limit ourselves to show its existence for information purposes. It is known that many more caverns exist in the zone, which increases the already great potential of this zone for tourism in the future. However, tourism in this zone should be well planned in order to take full advantage of its great attractions, while at the same time preserving the environment and the relatively independent natural way of living of the Ashaninka natives located in the Cutivireni basin up to the vicinities of the natural bridge.