Prólogo

Hay controversia respecto al ecoturismo en la región del río Ene. Por ejemplo, los ultraconservacionistas consideran que las Areas Naturales Reservadas (el Parque Nacional Otishi y la Reserva Comunal Ashaninka) no deberían ser perturbadas con un influjo grande de turistas. A esto podemos contestar que una buena planificación puede evitar el daño medioambiental por turistas. En todo caso, debido a la ausencia de una presencia adecuada del Estado y sus fuerzas del orden, el daño que está siendo perpetrado por productores de madera ilegal y de droga (cocaína) es muy superior a lo que podría causar el turismo. Otro argumento en contra de la inversión en turismo en esta región es que no es posible atraer a inversionistas debido al temor causado por la presencia relativamente cercana de narco-terroristas. Pero esto es precisamente una de las razones para recomendar la implementación gradual de un gran centro ecoturístico en el valle del río Ene, desde que así se justificaría económicamente la presencia del Estado en la región. Esta presencia les daría a los inversionistas la seguridad necesaria para ofrecer las instalaciones infraestructurales requeridas y los servicios para el turismo. Al mismo tiempo muchos de los nativos y colonos que se dedican actualmente a actividades ilegales tendrían posibilidades económicas nuevas para ganarse la vida sin dañar el medio ambiente. La pregunta que queda pendiente es cómo determinar la secuencia de eventos requeridos para la realización de este proyecto.

En este artículo tratamos de mostrar que la zona de los pueblos nativos de Cutivireni y Quempiri, que están dentro de la cuenca del río Ene en la región Oriental de la Provincia de Satipo, está optimamente dotada para lograr un importante desarrollo ecoturístico, debido a sus espectaculares atractivos naturales, en los que resaltan el puente natural más grande del mundo, docenas de grandes y bellas cataratas, amplias mesetas cortadas por profundas quebradas, y numerosas cavernas inexploradas. A todo esto se añade la ubicación ideal para un futuro aeropuerto de regulares dimensiones localizado en una zona estratégica. Para ilustrar lo dicho estamos añadiendo varios mapas e imágenes a fin de que el lector pueda apreciar mejor y de forma visual el verdadero potencial de la región para el desarrollo de un ecoturismo altamente rentable.

Este ambicioso proyecto requiere de mucha planificación imaginativa, y por lo tanto la formación de un grupo interdisciplinario de especialistas altamente competentes en los campos de arquitectura y diseño, ingeniería civil y sanitaria, economía y gestión, ciencias humanas y del medio ambiente, etc. Sin embargo, en primer lugar es necesario convencer a las autoridades estatales y a las Comunidades Nativas de la región que es para su mayor beneficio apoyar este proyecto, a menos de que exista una mejor alternativa. El Estado Peruano se beneficiaría con un importante proyecto de desarrollo alternativo para la región del VRAE (Valle de los Ríos Apurímac y Ene), tal como el propuesto en el presente documento; y a su vez, las comunidades indígenas se verían reforzadas en su objetivo de preservar sus modos de vida tradicionales que dependen de la conservación del medio ambiente. Si se realiza inteligentemente el proyecto ecoturístico propuesto, el inevitable impacto ambiental de las zonas que serían afectadas por el turismo sería mucho menor que el que actualmente sufre la zona y que seguirá aumentando a menos que se encuentre una alternativa viable.

Lima, Mayo 2008